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INFORMÁTICA Y NUEVAS TECNOLOGÍASVamos ya al campo de la comunicación social y más concretamente al terreno de la informática y de las nuevas tecnologías. Podemos entrar en este tema estudiando el aprovechamiento de las posibilidades que ofrecen estas tecnologías para la mejor realización de las diversas actividades de nuestra labor. No voy a entrar en esto. Es mucho lo que hay que decir, pero en eso estamos ya, y estamos convencidos del valioso aporte que puede significar para nuestra marcha. No obstante no podemos quedar satisfechos, simplemente, con el aprovechamiento de las enormes posibilidades para facilitar nuestra labor. La Pastoral en el campo de la informática y de las nuevas tecnologías de la comunicación social va mucho más allá. Como una especie de esbozo general del tema quiero hacer algunos planteamientos como quien pretende abrir brecha para posteriores reflexiones y diálogos que nos permitan encontrar el camino a seguir. En primer lugar no es ningún misterio decir que estamos en una situación de desconcierto. Es la sociedad entera la que se encuentra sin hacer un debate serio y profundo del tema. No podemos pretender que nosotros, los miembros de la Iglesia, tengamos claras las cosas para la pastoral de las comunicaciones, cuando nadie tiene claro el fenómeno que se está produciendo en la sociedad. La actitud normal es la del pragmatismo sin hacer un mayor análisis. Es una postura que puede ser peligrosa, si no se alcanza a realizar un serio discernimiento con el fin de seleccionar lo que realmente sirva para el bien de la persona y de la convivencia. Quizá pueda ser ésta una primera labor de la Pastoral de la informática: ayudar a promover debates a todo nivel en la sociedad y entregar los aportes que correspondan en el debate para buscar y afirmar los caminos que sean humanizadores. Si tenemos ante la vista lo planteado en la parte referente a los principios que nos dan la clave para el sentido del hombre y de su actividad, hemos de partir afirmando que todo debe tener sentido humano y humanizador en orden a la realización de cada persona en comunidad auténtica con los demás. La comunicación debe ser comprendida como camino hacia la comunión y esta comunicación debe ser creciente. |
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