Vamos a comenzar el tema de la informática con
algunas generalidades que pueden ayudarnos a situarnos mejor.
En 1965, se comenzó a utilizar el término
"informática" en Francia (informatique) refiriéndose a las ciencias y
a las técnicas para recoger datos y para su procesamiento con el fin de
facilitar la toma de decisiones.
Normalmente se entiende como informática,
atendiendo a un punto de vista técnico, todo lo que se refiere a la aplicación
de los ordenadores.
Los ordenadores tienen una enorme capacidad
para mantener (memoria) y procesar los datos. Todos estamos admirados de esto y
todos constatamos la rápida invasión de los ordenadores en la vida y labor de
cada lugar por todas partes.
Todos sabemos además que la invasión sigue y
en forma vertiginosamente acelerada y que, además, con incorporación de nuevos
elementos cada día . La incorporación del teléfono, dando posibilidades a las
redes y con ello a una cantidad enorme de mayores posibilidades es algo que ya
estamos experimentando. La incorporación del sonido, de la imagen, la
interacción…
Todo ello, según lo comprobamos cada día, es
muy rápidamente asumido, ocasionando, además, cambios muy veloces en nuestra
convivencia.
No vamos a entrar ahora en un recuento de
estas tecnologías, pero si queremos fijarnos en el fenómeno que se está
produciendo analizando sobre la base de los principios señalados en orden a la
búsqueda de caminos para la labor pastoral.
Al referirnos a la informática y siguiendo los
referidos planteamientos de principios, tendremos que analizarla con relación:
A la libertad. El crecimiento de cada uno
como sujeto libre, protagonista responsable de su camino.
A la convivencia. La informática como
servicio al encuentro con los demás en los diversos niveles, familiar, laboral,
vecinal, nacional, humanidad entera. El servicio para unir lo diferente. La
situación frente a las diversas culturas estimulando o no su desarrollo en el
diálogo.
Al cambio. La vida es crecimiento y esto
supone cambios, pero pueden producirse cambios que signifiquen destrucción,
pérdida de identidad cultural.
Al desarrollo. Se trata del servicio al
encuentro armónico de todos, utilizando los recursos todos en esta dirección,
ayudando y estimulando al crecimiento de cada persona y de cada grupo humano
para su aporte y su participación en la mesa común.
Nuevas Tecnologías e Imagen. Se necesita
clarificar por dónde va lo que se está llamando "cultura de la
imagen" para ver los caminos que ayuden al crecimiento de la persona.
Las Nuevas Tecnologías y la
Evangelización.
El tema es de extraordinaria importancia y de
enorme urgencia. Se trata de una realidad con repercusión, en crecimiento
acelerado, en el ámbito social, cultural, educacional y otros varios
(psicológico, ético, etc.).
Aunque pueda parecerle extraño a alguno el
hecho de plantearnos tal tema de "informática y libertad", no
obstante es un tema absolutamente necesario.
Necesitamos saber si la actividad de la
informática tiene algo que ver con la libertad, y si es así, necesitamos saber
si es una influencia positiva o negativa, o qué aspectos son positivos v cuáles
negativos con relación a la vida y crecimiento de cada uno como persona .
Sin duda hay aspectos que, por lo menos a
primera vista, son estimulantes de la libertad. Los pasos a seguir en el uso
del ordenador ofrecen permanentemente una gama de posibilidades frente a las
cuales es necesario tomar alguna opción. No se puede permanecer en postura
pasiva. Saber tomar las opciones
adecuadas es siempre algo muy importante.
Los programas concebidos para la labor
educativa y, de un modo especial, los programas de juegos ponen de manifiesto
esa necesidad de optar según las decisiones adecuadas. En los juegos, al mismo
tiempo, se estimula la rapidez para tomar decisiones.
Pero, ¿es todo positivo?, ¿no hay ningún
peligro?. No parece tan fácil responder a esto. Por lo menos en lo que se
refiere a su real dimensión.
Se escuchan
algunas voces de alarma advirtiendo sobre ciertos peligros de adicción,
particularmente en los niños. Desconozco si hay estudios sobre esto. ¿Se trata
de un peligro para todos?, ¿es peligro sólo para determinadas personas con
ciertas características psicológicas?… Todo eso debe ser responsablemente
estudiado y, si ya está estudiado, debe ser conocido para tomar las medidas del
caso.
Lo que va
creando adicción va eliminando o destruyendo la libertad. Ya hemos visto que
esto deja a la persona sin la posibilidad de obsequiar. Por tanto, según lo
dicho, deja a la persona sin la posibilidad de comunicación y, en consecuencia
sin una dimensión fundamental para crecer como persona. En la misma medida que
se limita la libertad, queda limitada la posibilidad del desarrollo como
persona.
Pero aún es
necesario examinar otro aspecto. El uso del ordenador sigue una lógica interna.
La programación está hecha de acuerdo a una racionalidad. Ahora bien, esta
racionalidad que se va usando cada día para más ámbitos de la vida, a medida
que la informática los va invadiendo, termina asumiéndose como norma general
que nadie cuestiona y como dinámica de la vida.
Esto
planteado viene la pregunta: ¿hasta dónde entra la dinámica de los ideales en
el campo de los ordenadores?. ¿Hay estímulo de libertad en dirección a los
valores humanos?. ¿Hay peligro a que una dinámica materialista deje sin espacio
a una idealista? Esto sería un daño muy grave para las personas que quedasen
limitadas al uso de esa dinámica solamente.
Entendemos aquí por convivencia a la comunidad
humana entendida no simplemente como sociedad jurídica sino como encuentro de
personas que, de algún modo, tienen una vida común. Es la comunidad que
construye su proyecto de vida con el diálogo y aporte de sus miembros y así,
con todos, trata de llevarlo a la práctica. Es la comunidad que se construye
sobre la base de buena voluntad de sus miembros. Es la actitud obsequiosa
siempre necesaria para alcanzar el grado de comunión requerido según la naturaleza
de la comunidad de la que se forma parte: matrimonial, familiar, vecinal,
laboral, ciudadana, etc.
Ya hemos hablado de la relación profunda entre
libertad y comunión para saber unir en la comunidad la identidad con la
alteridad.
La informática nos da muchas posibilidades de
obtener con la información que se necesite y de procesarla con prontitud. Cada
persona es quien coloca la intención de las acciones que realiza. Por tanto,
quien maneja el ordenador y todas sus posibilidades para servir a los demás,
puede hacer maravillas para bien de todos. Si la "información" es
considerada como "poder" y ese "poder" se coloca al
servicio de la comunidad se ve muy claro el alto beneficio que puede resultar
para la comunidad.
Personalmente estoy convencido de esta
posibilidad y creo que hay que agotar todos los esfuerzos que se requieran, por
grandes que sean, para ampliar al máximo ese uso de la informática. Además me
parece muy urgente.
Las redes de informática hacen posible el
encuentro entre personas y familias, aunque las distancias sean muy grandes.
Todo eso puede ser muy humanizador. Puede ser estimulador de disponibilidad
para los demás.
Pero, por otra parte, también sabemos que el
gran potencial de posibilidades que ofrece la informática se está utilizando en
una proporción altísima si se compara con relación a los usos sociales, para la
concentración del poder en las manos de los poderosos.
Por una parte esto produce distancias muy
grandes entre unos y otros y por otra parte van quedando personas sin actividad
y sin instancias o posibilidades de una participación que interese a los demás.
Los miembros de la sociedad mas bien se afirman como individuos independientes,
que luchan por alguna cuota de poder y no tanto se preocupan de la construcción
de la convivencia.
Es cierto que esto no es debido a los
ordenadores. Se trata de una actitud y una mentalidad muy anterior a los
ordenadores. En cierto modo, podemos decir que viene desde Adán. Pero lo que
hemos de tener presente aquí es que el gran poder de los ordenadores, usado con
esa mentalidad, hace aumentar inmensamente su fuerza.
Es necesario tener esto presente para la
reflexión en el sentido de analizar hasta qué punto la lógica interna de los
programas de los ordenadores lleva consigo una lógica disociadora
implícitamente. No es lo mismo una lógica de individualismo competitivo que una
lógica de individuo para la solidaridad. Ya hemos hablado de la diferencia de
la libertad para el egoísmo y de la libertad para la comunión.
Aunque hemos dicho que el problema está en la
mentalidad con la que ha sido hecho el ordenador y toda la estructuración de la
informática, no se puede prescindir del cuidado hacia el ordenador mismo. Por
muchas y grandes que sean las cosas que alguien pueda decir sobre los átomos
para la paz, habrá que tener mucho cuidado si lo que se coloca sobre las manos
es una bomba atómica.
Es necesario reflexionar también en la
realidad del cambio que se está produciendo, su ámbito, su dimensión, su
velocidad…
Aunque no es la informática la única causante
de los cambios sabemos que es mucha su influencia en ellos. La informática da
gran facilidad para contar rápidamente con los datos que se necesitan y da
también mucha facilidad para procesar rápidamente esos datos. Todo esto hace
posible que se puedan tomar decisiones a gran velocidad.
También las máquinas y fábricas que deben
ejecutar las decisiones se van articulando más con los ordenadores. De este
modo la ejecución se hace más rápidamente y de modo más sofisticado y preciso y
además en cantidad muchísimo mayor. En menos tiempo se produce mucho más y de
mucha mejor calidad.
Esta facilidad para tomar rápidamente
decisiones y para que rápidamente sean llevadas a la práctica, permite también
que rápidamente se vea la reacción de la sociedad frente a tales productos. Lo
que se considera que no tiene demanda suficiente se retira de inmediato y lo
que tiene demanda se multiplica a gran velocidad.
Con esto la sociedad se ve invadida de un día
para otro de aquello que tiene “aceptación social" en el sentido de la
magnitud de consumo. No importa qué cosa estimula ese consumo y qué cosas se
estimulan con tal consumo. Esto como es evidente produce también gran velocidad
de cambios en la vida de la sociedad según la invasión de lo que le llega.
El hecho es que la informática no sólo
facilita la enorme rapidez en el proceso de decisión y su ejecución sino que
influye enormemente en la velocidad de cambios sociales.
Pero sabemos todos que la informática no sólo
entra como elemento infaltable hoy día para dinamizar con gran velocidad los
procesos de producción y consumo según el mercado, sino que entra también y con
mucha fuerza en el campo bélico, la producción de armas y la guerra misma.
No es necesario ir presentando cada campo en
el que está influyendo la informática.
Simplemente, podemos decir, ha entrado en la vida. Lo invade todo, ayudando a tomar decisiones
en forma rápida y acertada según el objetivo propuesto.
Quiero advertir un aspecto más, antes de pasar
adelante. Es el de las reglas de juego
para la información de datos importantes para la toma de decisiones.
Sabemos que los datos que se necesitan para
publicidad se difunden con determinadas tablas que señalan el valor de la
publicidad según la hora en que se difunden, según el espacio en el que va
inserto etc. Una casa comercial que
quiera publicitar su producto pagará más cuanto más difusión le garantizan.
Por el contrario los datos necesarios para la
toma de decisiones importantes tienen una regla distinta, de modo que cuanto más
secreto le garantizan más tendrá que pagar a quienes se dedican a recoger esos
datos. Sabemos que los precios son
siderales y sabemos que las decisiones que se toman a este nivel de datos
tienen una influencia enorme sobre la marcha de los acontecimientos.
Muchos están muy preocupados, con toda razón
además, por los aspectos negativos de la publicidad en la televisión. Pero todo
eso es realmente insignificante con relación a los efectos que produce el
manejo de este otro tipo de comunicación, que queda oculto a los ojos de todos,
pero que en realidad no es más que la cara oculta de la misma luna.
Ahora bien, si queremos pensar en el campo de
la pastoral de la informática, no podemos cerrar los ojos a esta realidad por
el hecho de quedar oculta para la sociedad. Es precisamente el lugar donde se
están tomando grandes decisiones, es donde se está influyendo fuertemente en la
gran velocidad de los cambios y donde se está dando una orientación al servicio
de determinados intereses. Lamentablemente no podemos hacer aquí otra cosa más
que plantear los enunciados. No podemos detenernos.
En este apartado sólo queremos fijarnos en lo
que se refiere a los cambios y su velocidad, no tanto a la dirección o sentido
de esos cambios. Esto lo veremos al referirnos al desarrollo.
Hay personas que se oponen a lo que es cambio,
pero esto no tiene base para lo que es vida. La vida implica crecimiento y el
crecimiento es cambio. Pero tampoco basta esta afirmación para defender
cualquier cambio. Hay cosas que son vitales y no deben cambiar. La identidad de
cada uno como sujeto debe mantenerse y afirmarse más cada día, creciendo como
persona libre.
Identidad de cada uno y cambio. Identidad
cultural y cambios en la convivencia. Son temas que hoy día son estudiados
desde diversos ángulos y ciencias. Todo eso debe tenerse presente a la hora de
reflexionar sobre la actitud que debe tomarse frente a lo que afecta en los
cambios y a la velocidad .
Pero me parece que aquí estamos frente a otro
tema que viene a ser nuevo en nuestra realidad. El de la velocidad de los
cambios y sobre el que hay mucho que investigar. No podemos decir cosas sin
investigar. Cuando se inventó la locomotora y se hablaba de 11egar a
velocidades de 30 kms. por hora se pensaba que eso no lo podría soportar el
cuerpo humano.
¿Qué velocidad de cambios puede considerarse,
hoy por hoy, "soportable" humanamente?. ¿El problema es psicológico o
es cultural? etc. etc. Son preguntas que tienen necesidad de respuesta para
saber como actuar.
Hoy nos encontramos en actitud de desconcierto.
Algunos investigadores ya han planteado voces de alarma sobre la velocidad de
los cambios. Ya se ha hecho notar un crecimiento de " integrismos",
"fundamentalismos", " fascismo" etc. como reacción a esa
velocidad de cambios que llega a dejar a la persona humana sin una base sólida
para apoyarse en sus decisiones. Se trata de personas que, al quedar sin base
para actuar como sujetos, se refugian en planteamientos integristas.
Por otra parte, los psicólogos plantean que es
en los primeros años de vida de cada persona cuando se internaliza la figura
del padre y de la madre que de algún modo tomará como modelo a seguir cuando
tenga que actuar como padre o madre.
Si esto es así, tememos que los padres de hoy
están formados según el modo de vida de ayer, debiendo actuar en una situación
que ha cambiado enormemente y están formando hoy a sus hijos sus hijos para un
mañana cuya diferencia con hoy será inmensamente mayor que la diferencia entre
ayer y hoy.
¿Cuál es la velocidad de cambios que puede
"soportar" la persona y la sociedad para que no sólo no haya daños
sino que sea un proceso humanizador?. ¿Se deben medir por generaciones?
¿Se trata de una dificultad psicológico‑cultural
por no haber sido preparados para una vida en continuo cambio? Puede ser. Es
posible que la sociedad esté más acostumbrada a una realidad estática, con un
ritmo de vida de ciclo rural que se repite cada año. Sin duda la era industrial
fue cambiando esa postura estática a otro ritmo más dinámico que siempre
ocasionó choque en cada lugar al que llegaba la industrialización y que ahora,
al llegar la informática, se producen nuevos choques por la aceleración de los
cambios.
¿Se trata simplemente del desconcierto que se
produce al encontrarnos en una situación para lo que no estábamos preparados?
Es decir, la época industrial nos puso en un ritmo de cambios que, según
parece, asimilábamos pero no estábamos preparados para vivir permanentemente en
cambios. Sin duda este es otro dinamismo ¿qué tenemos que hacer para entrar en
ese ritmo sin deterioro humano? ¿Cómo se hace para que ese ritmo sea
humanizador?
Considero que es urgentísimo el desarrollo del
sentido crítico para discernir continuamente cualquier situación nueva teniendo
siempre como referente una base firme y sólida como clave de la persona humana,
que para nosotros, los cristianos, no puede ser otra sino Cristo mismo.
Quizá la sociedad entera está organizada según
normas fijas propias de realidades estáticas: "En esta situación hay que
actuar sí". Pero lo que pasa ahora es que esa situación es nueva cada día.
Esto hace que cada uno necesite tener agilidad para orientarse desde esa nueva
situación.
Tenemos que estudiar si la velocidad de
cambios deja a la persona como masa amorfa, a merced de la corriente, o en qué
medida la lleva a reaccionar con integrismos o de otra forma no humanizadora.
Es necesario que cada uno pueda crecer como persona libre y responsable.
Estoy tan desconcertado como los demás. No digo que se tengan que desterrar los
ordenadores, pero quizá tengamos que colocar los ordenadores a enfrentar el
problema con nosotros para ayudarnos a entrar en esa velocidad. ¿Es posible eso?
Para nosotros no basta el crecimiento en la
producción y aumento en las ganancias para que podamos hablar de un auténtico
desarrollo. Es necesario que ese desarrollo involucre el crecimiento de cada
uno como persona y su solidaridad con los demás lo que, a su vez, requiere un
respeto al medio ambiente sabiendo utilizar los recursos como corresponde.
Pero no vamos a entrar aquí en el tema del
desarrollo sino en el de su relación con la informática o, dicho de otra
manera, la influencia de la informática en el desarrollo.
Ya hemos hecho dos alusiones anteriormente que
tienen relación con el tema. Una fue al hablar de la velocidad acelerada de los
cambios y la otra fue al hablar del poder que da la informática al servicio de
Iris poderosos. La dinámica a la que nos hemos referido como cara oculta de la
misma luna de la producción y consumo.
Hemos hablado de la acelerada velocidad de los
cambios, pero ¿en qué dirección? ¿cuál es el sentido de los cambios?
La verdad es que conocemos usos de la
informática que hacen concebir una gran esperanza para cambios en dirección
humanizadora. Esto afecta ciertamente al desarrollo.
Pero la realidad que estamos palpando es la de
un crecimiento acelerado con la concentración de poder económico en manos de un
pequeño sector. Con frecuencia, y con fuerza, el Santo Padre ha llamado la
atención sobre este hecho.
Se habla de grandes avances en el desarrollo.
Pero inmediatamente hay que preguntar ¿desarrollo de que? y ¿a beneficio de
quienes? Conocemos también cómo son las respuestas y nos resistimos a llamar a
eso desarrollo. Pero tenemos que aceptar que se trata de una visión que se
impone con fuerza y que tiene muchos espejismos que producen sus
encantamientos.
El tema es muy largo y más o menos conocido,
incluso, en cierto modo, en su relación con la informática por la fuerza y por
la velocidad que imprime a ese desarrollo.
Independientemente de los planteamientos que
se puedan hacer para colocar la informática al servicio de un desarrollo
auténtico, solidario con los pobres y respetuoso de las culturas y del medio
ambiente, que es algo que hay que apoyar sin demora, quiero referirme a otro aspecto:
el reemplazo del hombre por las tecnologías.
La informática, las fábricas comandadas por
ordenadores etc. va dejando personas al margen. El trabajo, concebido como
actividad humana para la producción va disminuyendo.
Todavía estamos en una etapa en la que se
pueden plantear políticas orientadas a producir "fuentes de trabajo"
que requieran "mano de obra" y mantener, e incluso aumentar, el
número de personas ocupadas en actividades laborales
Pero ¿qué es eso?. ¿Se trata de un correctivo
social que se contrapone a la dirección a la que apuntan la informática y las
nuevas tecnologías? ¿Se mantendrá eso mucho tiempo?. ¿No habrá que reflexionar
para buscar caminos en orden a desligar la subsistencia de la actividad
Laboral?
Parece que más pronto o más tarde tendremos
que enfrentar la realidad del aumento creciente de personas que irán quedando
sin trabajo y que no podrán encontrar otro empleo porque las máquinas y robots
lo hacen mejor.
Es verdad que, aunque la informática haya
contribuido a la creación del problema o, por lo menos a su llegada en forma
más acelerada, no parece adecuado pensar que esto se tiene que resolver con la
informática simplemente aunque, a primera vista, aparece que algo o mucho tiene
que participar la informática en el camino de búsqueda de soluciones, ¿quizá
desacelerando el ritmo de su intervención en la producción?, ¿quizá acelerando
el modelo de desarrollo solidario? ¿interviniendo en la búsqueda de economías
alternativas a la macroeconomía? etc. etc.
Sin duda lo primero que se ha de hacer es
estudiar el problema que se ve venir. Esto parece muy urgente y no sería
prudente esperar a que se desencadene. Se tiene que ver qué tal de sólida es la
base de lo que estamos planteado ¿es temor fundado o es un fantasma sin base
real? ¿hasta dónde llega su real magnitud? ¿a qué velocidad se ve venir? etc.
etc.
Es difícil aquí saber qué papel corresponde a
la informática, porque el tema es complejísimo y todos estamos desconcertados.
De momento, pienso que si hablamos de la "pastoral de la informática"
diríamos que su obligación seria recoger datos y procesarlos para ayudar a
hacer un buen diagnóstico. Igualmente todo lo que pueda hacer en dirección del
desarrollo solidario parece algo urgentísimo.
No cabe la menor duda que se van a tener que replantear
muchos temas. ¿Se podrá hablar de empresa "privada" si los recursos
que procesan tienen un sentido universal?. ¿Se tendrá que considerar
"desarrollo" a lo que resulte de la promoción de la “iniciativa
privada”?. ¿No será la solidaridad alguna nota fundamental del desarrollo
necesariamente para que este pueda ser éticamente aceptable?
Ojalá la informática pueda ayudarnos a ver lo
que viene y a prepararnos. No parece adecuado que la informática esté
acelerando el ritmo de lo que llamamos "desarrollo" y que nos lleve a
problemas para los que no estamos preparados. De lo contrario parece que vamos
a entrar en situaciones muy complicadas: ¿Qué significa el crecimiento de
bandas juveniles para asaltar y robar?. ¿Qué implicaciones hay de esa situación
con el crecimiento de campesinos cosechadores de plantas para la droga?, ¿con
el crecimiento de los narcotraficantes? Preguntas de muy difícil respuesta por
la complejidad de implicaciones pero que hay que estudiar con mucha seriedad.
Sabemos que los ordenadores han ayudado muchísimo al estudio de temas
complejísimos.
En fin, ojalá que sepamos utilizar los
ordenadores para "poner orden" en el mundo "desarrollado".
No es ninguna novedad hablar de la
incorporación de la imagen y de la televisión a la informática. Sabemos que
esto ya es un hecho y según parece se va a producir una invasión rapidísima de
esta tecnología. No quiero entrar aquí en los temas técnicos referentes al
cable, fibra óptica, satélite y sus diversas consecuencias sociales con los
diversos planteamientos éticos aunque sean aspectos que no pueden quedar fuera
de la labor pastoral.
Ya hace tiempo que se viene planteando el tema
de la "cultura de la imagen" como algo que necesita ser estudiado.
Ciertamente la "cultura de la imagen"
tiene una dinámica diversa, a la que en contraposición se plantea como
"cultura de la palabra". Pero hay que tener cuidado para no separar
demasiado una cultura de la otra, pensando que hasta ahora hemos tenido una
cultura de la palabra y que ahora se impone la cultura de la imagen. También
sería equivocación pensar que lo que se expresa con palabras no entra en la
cultura de la imagen.
En realidad las dos cosas han estado siempre
juntas, palabra e imagen, complementándose mutuamente. Incluso en el Antiguo
Testamento, cuando se rechazan las imágenes, se presenta al hombre como imagen
de Dios. La catequesis desde los comienzos aparece acompañada de figuras e
imágenes. Pero, además, las narraciones, las parábolas etc. que aparecen
expresadas con palabras no hacen otra cosa que presentar imágenes.
No obstante, a pesar de lo dicho, es cierto
que cada día se hace más fuerte una forma discursiva que no es la del proceso
lógico de las ideas, pasando de unas a otras por las razones que se utilizan
para cada paso. Hoy día vemos que en esa "cultura de la imagen" se
mantiene una secuencia por evocaciones y por sentimientos. Hay otra
racionalidad en el discurso.
Se ha planteado en diversos lugares la
necesidad urgente de estudiar esta "cultura de la imagen". Es algo
muy importante y urgente en el campo de la comunicación social, pero, al igual
que los temas anteriores, solamente podemos enunciarlos. Es imposible entrar en
él.
Al enunciar este tema, con ocasión de la
"pastoral de la informática", solamente pretendemos poner ante la
vista otro aspecto muy importante para los comportamientos humanos y que por el
mismo hecho de la incorporación de la imagen a la informática adquiere
dimensiones nuevas que no se pueden dejar de lado.
Sabemos que hay aplicaciones muy positivas
para la labor educacional y para la información, pero también sabemos que hay
aplicaciones, que ya han comenzado a funcionar con fuerza, en el campo de la
pornografía en forma casi increíble.
La labor a real izar dentro de la educación es
enorme. No se trata solamente de ver los nuevos métodos que se pueden utilizar
según las posibilidades que ofrece la informática, sino que además se hace
imprescindible adquirir la capacidad critica para los discernimientos que
continuamente habrá que realizar en la nueva cultura de continuos cambios y
poder seleccionar los auténticos valores para seguir hacia adelante, no sólo
sin deterioro sino creciendo.
Cuando se habla de la evangelización, unas
veces se hace referencia a la evangelización implícita y otra a la
evangelización explícita. La primera es en definitiva el testimonio de quien
con sus obras hace ver el amor salvador de Dios en medio de la realidad del
mundo y la segunda lleva consigo el anuncio explícito del Evangelio. Es evidente
que una y otra están íntimamente relacionadas. Las obras solamente sin el
anuncio explícito pueden ser interpretadas de diversas formas. Y las palabras
sin las obras que den testimonio, pueden ser consideradas como palabras vacías.
Hemos visto que con la informática se pueden
hacer cosas maravillosas al servicio de la persona humana y de la convivencia.
Hacer esto para hacer ver que nos queremos, porque somos hermanos es hacer ver
que creemos que somos hijos del Padre que está en los cielos.
Agotar los esfuerzos por ayudar a que la
informática esté al servicio de los pobres y de la convivencia solidaria y, con
ello, podrá hacerse entender que cuando decimos al Señor: "el pan nuestro
de cada día dánoslo hoy" es porque creemos de verdad que Dios ha hecho las
cosas para todos. E1 "pan" es todo lo que Dios ha hecho para que
vivamos. E1 "pan" es "nuestro" es de todos y le pedimos su
ayuda para, que con nuestra labor, hagamos ver que tenemos el corazón unido al
del Señor y que sabemos querer a todos, reflejando el amor del Señor .
Entre los recursos que "hoy' tenemos,
esto es, gran parte del "pan" que está hoy en manos de la época
actual en que nos toca vivir, está la informática.
Pero además sabemos que el mal uso de la
informática está dejando muchos heridos al lado del camino y muchos hambrientos
y desnudos y según los tratemos vamos a escuchar aquello:
"Venid, benditos de mi Padre, porque tuve
hambre, etc o bien "Id, malditos...etc. (cf. Mt. 25, 31 y ss).
Hacer todo lo posible para que la informática
no contribuya a aumentar la brecha entre ricos y pobres, que no haga más
aplastantes los atropellos culturales, que no despoje a la sociedad de los
valores humanos y de toda ética, etc forma parte de lo que estamos llamando
"pastoral de la informática". Es un trabajo enorme el de estudiar
todas las formas posibles para poner la informática al servicio de los valores
y también una labor enorme en el campo educacional para que se capacite a las
generaciones de alumnos para no absolutizar 1a racionalidad materialista.
Todo esto tiene que ir unido al anuncio
explícito del Señor. En actitud contemplativa tenemos que descubrir la
presencia del Señor en la informática. No olvidemos que todo lo positivo, esto
es, todo lo bueno, lo verdadero y bello viene de Dios y hacia Dios esta
orientado. Tenemos que descubrir toda lo positivo que hay en la informática,
que es mucho, y anunciar al Señor.
Cierto que tenemos que interiorizarnos en lo
que es la cultura de cada lugar para no atropellar a nadie por el hecho de
tener medios muy poderosos. Pero saber entrar en diálogo con todos desde la
fuerza de la informática es ya parte de la pastoral de la informática.
Tenemos que dar gracias a Dios por esas
poderosísimas obras de la tecnología que ha colocado en manos de nuestra época.
Con ellas podemos anunciar con más fuerza las maravillas del Señor por todas
partes.