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PRONTUARIO DE IMPLEMENTACIÓN DE LA RIIAL EN LAS DIÓCESIS

Perfil de la Diócesis
El perfil de la Diócesis resulta de la combinación de varios elementos, sobre todo los pastorales, los geográfico-culturales, y los tecnológicos. Dado que en el continente existen todo tipo de realidades, es difícil reducir tal complejidad a unas cuantas categorías, pero éstas se ofrecen sólo como pistas para un estudio más particularizado que debe realizarse en cada lugar. Con independencia del perfil concreto de la Diócesis, los servicios que se prestarán son los mismos. Lo que cambia es la “arquitectura de red”, es decir las soluciones tecnológicas adaptadas al lugar y sus circunstancias.
  1. Los aspectos pastorales se refieren al conjunto de personas y entidades de una Diócesis, más el flujo de comunicaciones que se da entre ellas y del cual surge la necesidad de usar el soporte informático que facilite y mejore esa comunicación. Así pues, los aspectos pastorales son -además del Obispado con sus comisiones y dependencias internas- el número de sacerdotes, diáconos, religiosos/as y agentes de pastoral. También el seminario, parroquias, santuarios, conventos, congregaciones religiosas, emisoras de radio y publicaciones católicas, cáritas, canales de TV, colegios, movimientos laicos, universidades, etc. Toda esta red de entidades suele interactuar, trabajar en conjunto y comunicarse en diversas formas, por ejemplo a través de cartas, boletines, circulares, subsidios y materiales para la pastoral, etc.
  2. Los aspectos geográfico-culturales: la solución tecnológica no será la misma en una diócesis urbana que una diócesis rural o mixta; en un terreno muy montañoso que en uno de islas o de selva. Lo geográfico-cultural comprende también los diversos perfiles de los agentes de pastoral y de los fieles, su mayor o menor formación, su mayor o menor familiaridad con la informática, etc. Todo ello hará que los servicios sean usados por más o menos personas, y exigirá un esfuerzo diferente para la formación de esos mismos destinatarios de modo que no queden marginados de los servicios.
  3. Los aspectos tecnológicosson los referidos a la infraestructura de comunicaciones en la zona (presencia o no de luz eléctrica, líneas telefónicas, proveedores de Internet, etc.), así como el tipo de equipos informáticos -si se dispone de ellos-, y también la mayor o menor facilidad de acceso a máquinas a buenos costos. La RIIAL ha podido constatar que los equipos antiguos no son necesariamente inútiles, pues en muchos casos pueden aprovecharse al menos para el envío y recepción de correo electrónico. En este sentido es necesario recibir la orientación adecuada, pues los proveedores con criterios puramente comerciales tienden, obviamente, a ofrecer siempre la opción de compra de los equipos más avanzados. De aquí surge un aspecto que está en la frontera de lo tecnológico, y es la existencia o no en la Diócesis, de personas capacitadas técnicamente que comprendan el proyecto y puedan darle seguimiento, soporte y apoyo. Este punto se desarrollará en el siguiente capítulo.

    Al estudiar el perfil de la Diócesis lo que se busca es encontrar la configuración tecnológica más adecuada para lograr que todos tengan acceso a los mismos servicios: archivos documentales, bases de datos de entidades y personas, y comunicación entre los miembros de la red. La comunicación puede estar organizada, con la misma infraestructura existente, en distintas redes lógicas. Por ejemplo, sin tener que añadir nada, se pueden armar redes por áreas pastorales (para el clero, los jóvenes, pastoral social, familia, etc.), pues con las mismas máquinas y el mismo sistema, distintos grupos de personas pueden compartir entre ellos materiales e informaciones según sus diversos núcleos de interés.

    Así pues, veamos los diversos “perfiles” de las Diócesis según los aspectos descritos arriba. Decíamos que Internet no es el punto fundamental de la RIIAL, pero es obvio que su existencia o su carencia desemboca en una configuración muy distinta de la “arquitectura de la red”, al utilizar los canales ya existentes, o creándolos, o utilizando una fórmula mixta. De aquí surgen los tres tipos de “arquitecturas” diversas. En la primera veremos que todos los usuarios se encuentran en “el espacio Internet”, en la segunda todos los usuarios se encuentran en “el espacio del servidor diocesano”, en la tercera se encuentran por una combinación de ambos espacios.

  • “Diócesis con amplio acceso a Internet ”.En ella todas las parroquias, instituciones, etc., pueden acceder directamente a Internet a bajos costos –la llamada es local, tienen correo electrónico, etc.- Así pues, todas pueden intercambiar mensajes con el Obispado y entre ellas a través de Internet. En este caso, según los costos de conexión, se puede pensar en la conveniencia de ofrecer más servicios “en línea”, es decir, a través de la navegación por una página web diocesana, grupos de discusión, etc. Es posible crear diversas listas de distribución reuniendo, por ejemplo, todos los sacerdotes, o los representantes de cáritas, o los delegados de los jóvenes... teniendo cada grupo una sola dirección de mail (por ejemplo, “jovenes@diocesis.org”), con lo cual todos recibirán el mismo mensaje en un instante. Este servicio puede realizarse a través del mismo proveedor de Internet, o tener un pequeño servidor en el obispado que realice este trabajo. Igualmente sucede con otros servicios como los foros de discusión o bancos documentales.La RIIAL, usualmente, no se pone en marcha con la totalidad de los miembros potenciales, pues el ritmo de incorporación de cada uno puede variar. Se implementa por fases, iniciando por la llamada “Fase Piloto” en la cual se ponen en ejercicio, como prueba, los primeros envíos y servicios con aquellos usuarios que deseen realizar la experimentación.
  • “Diócesis con escaso o sin acceso a Internet”: las Diócesis de este tipo, situadas por lo general en áreas rurales, selváticas o desérticas, cuentan apenas con algún proveedor de Internet en la ciudad capital, disponen escasamente de servicio telefónico en su territorio -muchas parroquias no lo tienen- e incluso el suministro de energía eléctrica puede ser inestable.

    En estos casos la red se apoyará en un Servidor en el Obispado que actuará como soporte para el correo electrónico a través de la línea telefónica con las entidades y parroquias que dispongan de teléfono. Para aquéllas que no lo tienen, es necesario estudiar la posibilidad del radio-modem, telefonía satelital u otras soluciones según las normas locales y los costos de la tecnología alternativa. En este perfil de Diócesis adquieren particular importancia los esfuerzos dedicados a multiplicación de los usuarios del correo electrónico y a la formación de éstos. Es importante destacar que con una buena difusión del correo electrónico, este tipo de Diócesis puede tener los mismos servicios y beneficios que la anterior, ya que por ese medio también se puede acceder a la comunicación, las bases de datos y los bancos documentales existentes. Solamente hace falta diseñar bien la red y utilizar la tecnología adecuada para crear una red privada. Dicha red puede ofrecer a todos sus usuarios correo electrónico e Internet con una sola conexión a Internet colocada en el servidor diocesano. al cual los usuarios se conectarían por diferentes medios (teléfono, radio-modem, etc.) desde sus parroquias para enviar sus mensajes y recoger los que han llegado para ellos. Así pues, el servidor diocesano actúa como un punto intermedio entre Internet y los usuarios de su diócesis

  • “Diócesis mixtas”:la ciudad sede y otras ciudades en la Diócesis cuentan con proveedor de Internet, pero existen zonas alejadas y desprovistas para quienes resulta muy costosa la conexión al mismo. Así, el Obispado y las entidades situadas en la ciudad y sus alrededores pueden acceder al servicio de correo electrónico por medio de la conexión a Internet (como en el modelo A), y el resto de las parroquias pueden obtener los servicios por medio de un servidor diocesano (como el modelo B), que permitirá acceder a los servicios diocesanos y también puede brindarles la salida al correo electrónico e Internet. Unir los usuarios de Internet con los usuarios de una red privada no es ningún problema, sólo es necesario configurar bien los sistemas.

Nota: para todos estos perfiles la RIIAL ofrece los correspondientes prontuarios técnicos que detallan paso a paso cómo instalar los sistemas.

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