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PRONTUARIO DE IMPLEMENTACIÓN DE LA RIIAL EN LAS DIÓCESIS
Cómo Empezar
- Localizar un(a) técnico(a) que asuma esta
tarea, ojalá según la descripción realizada más arriba. De no ser
posible en un primer momento, algunas Diócesis han iniciado el proyecto
encomendándolo a algún sacerdote conocedor del medio informático, o
algún agente de pastoral hábil en este campo. Estas personas podrán
encontrar apoyo en el técnico de
la Conferencia Episcopal del país, o bien en la Coordinación de la RIIAL,
un grupo de técnicos del continente que están disponibles para orientar a los responsables locales
del proyecto en caso necesario.
- Realizar un inventario de los recursos
informáticos disponibles a través de una encuesta diocesana que
permita conocer con qué se cuenta y qué de ello es aprovechable
- Definir el perfil de la
Diócesis. Los datos anteriores hacen ver la configuración de la
Diócesis y sobre esa base se puede empezar a diseñar la arquitectura de
la red y las soluciones que se requerirán para alcanzar a todos.
- Diseñar un pequeño proyecto para la
Fase Piloto. La RIIAL, usualmente, no se pone en marcha con la
totalidad de los miembros potenciales, pues el ritmo de incorporación de
cada uno puede variar. Se implementa por fases, iniciando por la llamada
“Fase Piloto” en la cual se ponen en ejercicio, como prueba, los
primeros envíos y servicios con aquellos usuarios que deseen realizar la experimentación.
- Abrir una cuenta de Internet
para la comunicación con las parroquias que también dispongan
de ella, y para la comunicación con las otras Diócesis, con la
Conferencia Episcopal, el CELAM, y la Iglesia en general.
- Dar a conocer y difundir el
proyecto, a través de folletos o circulares, o como han hecho
muchas Diócesis, por medio de una reunión específica a nivel diocesano.
- Computadoras remotas. Este
aspecto de la fase piloto se inicia con un número reducido de sacerdotes
y/o parroquias, de preferencia aquéllos que estén ya motivados y
sensibilizados en este campo. Basta un sistema de simple instalación y
mantenimiento: una computadora personal con los programas básicos
(procesador de texto, programa de comunicación), impresora, módem y
línea telefónica para su conexión al Obispado en forma directa o por Internet.
- En una fase más avanzada se
puede pensar en instalar un Servidor diocesano en el
cual se almacene, reciba y comparta información diocesana (documentos,
estadísticas, etc.) con los usuarios en la sede del Obispado y en las
estaciones remotas de trabajo. Luego debe realizarse la correspondiente
capacitación del personal de la curia diocesana, que no sólo debe
incluir la enseñanza de los programas propios de su trabajo, sino
también aquéllos vinculados con la comunicación.
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Para que la Red Informática cumpla su
objetivo, es fundamental que los miembros tengan una
“cultura de Red”, es decir, la capacidad de
trabajar en equipo, compartir información útil a los demás, y usar
servicios comunes.
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