identidad RIIAL

Los cuatro Pilares de la RIIAL

La experiencia y criterios comunicativos de la RIIAL fueron sintetizados en los “cuatro pilares” que han acompañado la identidad de esta red desde su origen:

La mesa común.-

Cada miembro ofrece sus hallazgos a los demás y recibe los de los otros en una dinámica de ofrecer y recibir, sin exclusiones a nadie. Todos pueden poner lo mejor de sí mismos y al mismo tiempo todos pueden servirse de lo que otros miembros aportan. Esta apreciación combina una sana valoración de las personas y la justa esperanza de que cada uno dé lo mejor de sí con verdadero espíritu de comunión.

El traje a la medida.-

Se trata de un discernimiento tecnológico y de subsidiariedad en el que se estudian los servicios de manera que se adapten a la realidad concreta de los destinatarios, no sólo en los aspectos tecnológicos, sino también adecuándose a su cultura de uso, al menos como punto de partida.  Los agentes pastorales relacionados con la RIIAL se mantienen actualizados en materia de tecnología, para armonizar de la mejor forma las posibilidades reales de la comunidad con las respuestas que la tecnología ofrece. Por lo tanto, no hay soluciones tecnológicas estandarizadas y uniformes sino que para cada comunidad se confecciona un “traje a medida”.

La ecuación necesidad–servicio.-

La RIIAL surge y se implementa según las auténticas necesidades de una comunidad proponiendo soluciones ad hoc; es decir que las soluciones a los problemas comunicativos-pastorales no serán diseñadas desde de un escritorio sino que han de responder a la necesidad de una zona o región pastoral. Los agentes pastorales relacionados con la RIIAL contribuyen a responder a esas necesidades específicas acogiendo las capacidades humanas y tecnológicas, fortalezas y potencialidades de cada comunidad.

Llegar hasta los últimos.-

Este valor se apoya en la dignidad de la persona que es única, irrepetible e irreemplazable y que, desde su originalidad, tiene mucho para ofrecer a la mesa común que la RIIAL favorece y promueve. Aprovechando la presencia capilar de la Iglesia en el continente, la RIIAL también se ofrece como un factor de promoción humano y de desarrollo social eliminando la brecha digital, y para esto privilegia a las entidades y personas que menos tienen, es decir no pensar sólo en aquellos que están online permanentemente, sino en aquellos que desean estar en comunión y participar de la red pero encuentran dificultad. Según el espíritu de la RIIAL es prioritario escuchar a los últimos e incorporarlos al diálogo social y eclesial, esta opción preferencial por los pobres aspira a integrarlos en las oportunidades y logros que ofrecen las nuevas tecnologías.

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