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¿Qué pasa si de pronto suena el teléfono y es Jesús?

(catholic-link.com).-  ¿Qué pasa si de pronto suena el teléfono y es Jesús? No tu amigo Jesús, el del colegio. ¡No! Jesús, Jesús. El rey de Reyes, Nuestro Señor Jesucristo, y te dice que en cuatro semanas viene a visitarte. El video que Paola Pablo nos regala ilustra muy bien lo que vivimos muchos en este tiempo.

De solo pensar mi corazón da un vuelco de alegría y de pronto le diría, ¿pero por qué en cuatro semanas recién? Ven, Señor ¡ya!, no tardes. Y entre las ansias locas que muchos podemos tener por estar con Dios y finalmente contemplar su rostro, de pronto se nos va la vida en un millón de cosas.

Y teniendo la posibilidad de tenerlo al lado siempre, olímpicamente lo ignoramos. Si has estado alejado de Jesús, esta es la época perfecta para volver a Él, no tengas miedo, siempre nos espera a todos con los brazos abiertos. (Te súper recomiendo el curso online «Conocer a Jesús para vivir en Jesús», estoy segura de que te encantará 😉).

 
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El Señor es muy bueno

Es un caballero, como decía mi abuela. Él toca la puerta y anuncia su llegada, nos da tiempo, tiempo para arreglarlo todo y poder recibirlo con lo mejor de nosotros mismos. Adviento es justo eso, la espera. Pero no una espera estática, sino una espera de preparación.

De arreglar «la casa», mirarnos un poco dentro. Reconocer no solo nuestras faltas, sino por sobre todo ese anhelo grande de amor que tenemos. Ese quererlo todo que nos desborda y muchas veces nos confunde, sobre todo en esta época del año.

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El fin de año trae muchos eventos

El solo mirar el comercio y sus miles de ofertas parece un laberinto. Es como para marearse y no poder salir nunca de ahí. Los colores, las luces, los precios… tantas cosas para escoger. Tanto deseo acumulado, quisiera poder darles todo a los que amo. Y de pronto las cosas se convierten en la medida de nuestro amor.

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Es difícil frenar en este tiempo, pero no imposible. Hemos recibido el mayor regalo, enorme e inagotable. No se trata de renegar de la celebración y la algarabía que reina en la calle, sino de recordar el sentido y ordenarlo.

Celebremos esta época. Preparemos nuestra «casa», compartamos tiempo con los que amamos y llevemos la buena nueva a aquellos que la han olvidado. ¡Ya viene el Rey de Reyes!

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