(osservatoreromano.va/it).-Proponer una reflexión sistemática sobre la presencia cristiana en la web, respondiendo a las dificultades y crisis que puedan encontrar los comunicadores digitales. Este es el objetivo de «Misioneros Digitales: ¿Qué Formación?», el evento nacido de la colaboración entre las Universidades Pontificias de la Santa Cruz, el Letrán, el Salesiano y el Gregoriano, que involucró a sacerdotes, personas consagradas y laicos implicados en la evangelización en línea. «Es un intento de responder a los problemas, dificultades y crisis que muchos de los misioneros digitales están enfrentando. Está dedicado principalmente a nuestros estudiantes que estudian la comunicación y los procesos digitales desde diferentes perspectivas disciplinares, pero también a todos aquellos, consagrados y laicos, que viven presencia en la web, tanto como simples espectadores como como protagonistas y creadores de contenido», señalan los organizadores. La iniciativa está en perfecta continuidad con el Jubileo de los Misioneros Digitales en julio de 2025 y es de importancia estratégica porque «hoy las universidades también están saliendo al campo para ofrecer su contribución de pensamiento, estudio e investigación. De hecho, los desafíos actuales requieren la intervención de los intelectuales para profundizar en esos aspectos canónicos y teológicos necesarios para que la misión quede debidamente encarnada en la historia de la Iglesia», dijo monseñor Lucio Ruiz, secretario del Dicasterio de Comunicación, uno de los ponentes en el foro, especificando que «la realidad digital no es un simple conjunto de herramientas avanzadas, sino la propia cultura en la que estamos inmersos. Ya no hay una distinción clara entre lo online y lo offline; Vivimos en una realidad híbrida. El reto para la Iglesia no es ignorar esta dimensión, habitando las calles digitales donde la gente piensa, sufre y busca respuestas. Estar presente significa escuchar el dolor del otro y ofrecer una primera proclamación de Cristo donde la humanidad se cuestiona a sí misma.» Pero hay otro desafío que señala el Secretario del Dicasterio de Comunicación al servicio de los nuevos evangelizadores: «No caigáis en el error de pensar que una presencia superficial o simplificada es suficiente. Aunque lo digital es una herramienta valiosa para el primer anuncio, no puede agotarse en ella. Así como Jesús invitó a los discípulos a venir a ver, la misión digital debe conducir más allá de la pantalla: hacia la comunidad, la Eucaristía y un viaje catequético que haga que las personas descubran la belleza de la presencia de Dios en la Iglesia.» ¿Qué habilidades debe poseer hoy un misionero digital? Para Monseñor Ruiz «Primero que nada, pertenecer. El misionero digital no es diferente de cualquier otro misionero: debe ser un hombre o una mujer de la Iglesia, con raíces profundas en la oración, las Escrituras, el Magisterio y la vida comunitaria. No se trata de traducir servilmente el lenguaje analógico a lenguaje digital», concluye, añadiendo: «Es necesario habitar esta cultura conociendo sus dinámicas, tiempos y expresiones, para que el mensaje sea comprensible para el hombre contemporáneo». La iniciativa fue patrocinada por el Dicasterio para la Comunicación de la Santa Sede.
Misioneros digitales entre la proclamación y la comunidad
