(cec.org.co).-Con la participación de cerca de 500 personas conectadas en tiempo real, se desarrolló el pasado sábado 2 de mayo la primera sesión de la Escuela de Misioneros Digitales, una iniciativa liderada por el Departamento de Comunicaciones de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), en articulación con la Pastoral Digital del país.
El programa, de carácter gratuito y virtual, busca formar evangelizadores capaces de anunciar con fidelidad el Evangelio en los entornos digitales, entendidos hoy como un verdadero “continente de misión”.
Una experiencia eclesial con respaldo institucional
La sesión inaugural fue moderada por el padre Martín Sepúlveda Mora, director del Departamento de Comunicaciones de la CEC, y contó con la participación de dos de los obispos que integran la Comisión Episcopal de Comunicaciones y Tecnologías: monseñor Juan Carlos Cárdenas Toro, obispo de Pasto y presidente de esta Comisión, y monseñor Dimas Acuña, obispo de El Banco y referente episcopal para la Pastoral Digital en Colombia.
Su presencia evidenció el respaldo institucional de la Iglesia colombiana a esta apuesta formativa, que busca consolidar una acción evangelizadora articulada, en comunión y en sintonía con los desafíos actuales.
Una experiencia llamada a ser “contagiosa” en la Iglesia
Durante la apertura, monseñor Lucio Adrián Ruiz, secretario del Dicasterio para la Comunicación de la Santa Sede, destacó el alcance y significado de esta iniciativa, calificándola como una experiencia “llamada a ser contagiosa”.
“Es una hermosa noticia ver que hay tantos inscritos. Espacios como este manifiestan ese espíritu misionero que tiene la Iglesia y que vive en nuestros corazones”, expresó.
Monseñor Lucio subrayó que la misión digital implica ampliar la mirada pastoral más allá de los espacios tradicionales: “Estamos llamados a ensanchar la tienda de nuestros corazones y de nuestras miradas, para descubrir a todos aquellos que necesitan al Señor, incluso en esos ‘rincones’ de la vida donde muchos lo buscan sin saberlo”.
La misión digital: presencia, no solo estrategia
En su intervención, monseñor Ruiz insistió en que el entorno digital no puede entenderse únicamente como una herramienta, sino como un verdadero ambiente de vida.
“No se trata solo de técnicas o estrategias. La misión digital está llamada a ser presencia: una presencia eclesial, una presencia que haga visible que no estamos solos”, afirmó.
Además, advirtió sobre el riesgo de reducir la evangelización a métricas o lógicas de posicionamiento: “Nuestra misión es contracorriente. No se mide en seguidores, sino en comunión, en encuentro y en la capacidad de generar procesos reales en la vida de las personas”.
“La misión digital ha venido para quedarse”
La formación central estuvo a cargo del padre Álvaro Serrano Bayán, sacerdote de la diócesis de Toledo (España) y colaborador del Dicasterio para la Comunicación, quien abordó el tema “El llamado del misionero digital”.
Desde Roma, el sacerdote destacó la acogida de la iniciativa y afirmó que “la misión digital ha venido para quedarse”, subrayando que se trata de una continuidad de la misión evangelizadora de la Iglesia.
“No estamos inventando algo nuevo; la Iglesia siempre ha anunciado el Evangelio. Hoy ese mundo también es digital”, señaló.
Habitar el “continente digital” con identidad misionera
Durante su exposición, el padre Serrano explicó que más del 70 % de la población mundial está conectada a internet, lo que convierte el entorno digital en un espacio prioritario de evangelización.
“No son números, son personas reales: que sufren, buscan, creen y necesitan ser escuchadas”, afirmó.
En este contexto, insistió en la necesidad de aprender el lenguaje propio de cada plataforma: “Si no hablamos el mismo lenguaje, nadie nos va a entender”, advirtió, invitando a comunicar el mensaje cristiano con creatividad y cercanía.
Oración, identidad y comunidad: el corazón de la misión
Uno de los énfasis centrales de la sesión fue la dimensión espiritual de la evangelización digital. “La misión no depende del algoritmo, sino de la oración”, afirmó el sacerdote, destacando que toda acción evangelizadora debe estar sostenida en una relación viva con Dios.
El sacerdote definió al misionero digital como “un creyente que, consciente de su vocación bautismal, anuncia el Evangelio en el entorno digital con responsabilidad, creatividad y fidelidad”, subrayando que no se trata de ser influencer, sino discípulo.
También alertó sobre riesgos como el agotamiento, la vanidad o la soledad digital, e invitó a enfrentarlos desde la vida interior, el acompañamiento espiritual y la comunión eclesial.
Una Iglesia en salida también en lo digital
Retomando el llamado del papa Francisco a ser una “Iglesia en salida”, los ponentes coincidieron en que la evangelización digital implica salir al encuentro de quienes no conocen a Cristo, especialmente en contextos de fragilidad o búsqueda.
“Tenemos que ir donde nadie quiere ir, estar en medio de las crisis y construir puentes”, explicó el padre Serrano, mientras monseñor Ruiz enfatizó la necesidad de “salir al cruce de los caminos de la vida concreta de las personas”.
Como concluyó monseñor Ruiz: “Mantener vivo el fuego interior, ese que no se enciende con algoritmos, sino con oración, comunidad y Espíritu Santo”.
Un proceso formativo con proyección nacional
La Escuela de Misioneros Digitales se desarrollará a lo largo de siete sesiones mensuales hasta octubre de 2026, abordando temas como la espiritualidad del misionero digital, el storytelling, la producción audiovisual, la sinodalidad y la planificación de estrategias de evangelización en redes.
El proceso culminará con un encuentro nacional presencial en la Arquidiócesis de Cali, donde se espera consolidar una red de misioneros digitales y realizar su envío oficial.
Una apuesta pastoral ante los desafíos actuales
Esta iniciativa se enmarca en la misión de la Conferencia Episcopal de Colombia de promover la evangelización y contribuir a la construcción de una sociedad basada en la verdad, la vida, la justicia y la paz, incluso en los ambientes digitales.
