El proyecto, desarrollado por el Dicasterio para la Comunicación, busca recuperar un patrimonio documental único que da testimonio de la historia de la Iglesia católica y de la sociedad contemporánea.
(aica.org).-El Dicasterio para la Comunicación de la Santa Sede está transformando siglos de documentación «en una infraestructura digital segura, estructurada y accesible», un proyecto que «refuerza» la protección de este patrimonio, reduce el riesgo de desinformación y agiliza la verificación de contenidos.
El proyecto desarrollado por el Dicasterio para la Comunicación es una infraestructura digital diseñada para «responder a los retos de la conservación, consulta y gestión de la información», utilizando tecnología de la empresa PFU (EMEA), la división de escáneres de Ricoh, y que debería evolucionar, en una segunda fase, «con la integración de soluciones de Inteligencia Artificial», explicó la empresa tecnológica encargada del proyecto.
El objetivo principal de este proyecto es «garantizar la conservación de estos documentos sin limitar el acceso a la información», creando un archivo digital que asegure «altos estándares de seguridad, calidad y fiabilidad».
La Curia Romana gestiona un patrimonio documental único -maneja manuscritos, libros, publicaciones y miles de fotografías- que dan testimonio de «momentos significativos en la historia de la Iglesia católica y la sociedad contemporánea».
«Más que un proceso de digitalización, el proyecto implicó la instrumentalización de una infraestructura capaz de satisfacer las demandas de conservación de documentos sensibles, utilizando tecnología de escaneo sin contacto, reproducción de alta resolución y procesamiento automático de grandes volúmenes de información», explica Jesús Cabañas, gerente regional de PFU.
La transformación de este archivo en el Dicasterio para la Comunicación permitió pasar de un modelo centrado en la documentación física a «una plataforma digital estructurada», facilitando la disponibilidad de contenidos para los medios de comunicación y agilizando «los procesos de verificación de documentos e imágenes históricas».
Este proceso de digitalización también contribuye a «reducir el riesgo de desinformación», garantizando el acceso a fuentes originales y autenticadas, «al tiempo que mejora la apreciación y la reutilización del patrimonio fotográfico y documental».
«Este proyecto demuestra que la digitalización ya no es solo una cuestión de eficiencia operativa. Es una herramienta fundamental para garantizar la confianza, preservar el patrimonio y asegurar la calidad de la información», añade Jesús Cabañas.
El Vaticano está digitalizando 100 años de historia y preparando un archivo inteligente mediante inteligencia artificial. La siguiente fase de este proyecto prevé la integración de soluciones basadas en inteligencia artificial para «mejorar la gestión y la investigación de la información», con tecnología de PFU, la división de escáneres de Ricoh, que permite conservar estos documentos únicos «mediante escaneo sin contacto y de alta resolución».
El Dicasterio para la Comunicación avanza en la «digitalización completa de su biblioteca y archivo fotográfico», y este plan contempla la implementación de soluciones avanzadas de gestión documental y tecnologías de Generación Aumentada de Recuperación (RAG), que, según la empresa, son capaces de «mejorar significativamente la búsqueda y recuperación de información» mediante la digitalización de imágenes de alta resolución (600 ppp).
Con la Inteligencia Artificial
Una segunda fase, centrada en la aplicación de la inteligencia artificial, permite la creación de un archivo histórico «más inteligente, con mayor capacidad de búsqueda y mejor preparado para satisfacer las necesidades futuras».
La tecnología de PFU permite digitalizar «documentos frágiles de gran valor histórico sin comprometer su integridad física» y garantiza un «acceso rápido al contenido», subraya la empresa. Para Jesús Cabañas, los escáneres de documentos «son mucho más que simples equipos».
«Son una parte esencial de la infraestructura que respalda la preservación, verificación y comunicación de la información que producimos a diario», señala el responsable regional de la PFU para la Península Ibérica.
El ScanSnap SV600, por ejemplo, fue diseñado para escanear libros y documentos encuadernados «sin contacto directo», explicó la multinacional [PFU Limited, fundada en 1960], que lanzó dos nuevos escáneres de documentos compactos -Ricoh SP-2240N y SP-2230N- «a precios asequibles», cuyo «escaneo de alta calidad simplifica los flujos de trabajo diarios en las empresas» y ofrecen velocidades de «hasta 40 páginas por minuto (ppm) y hasta 30 ppm» respectivamente.
