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Monseñor Lucio Ruiz asumirá un nuevo rol en el Vaticano: un misionero digital servirá a los más necesitados

(adn.celam.org).-El Papa León XIV nombró a monseñor Lucio Adrián Ruiz como nuevo Secretario del Dicasterio para el Servicio de la Caridad. Un movimiento clave que une la innovación tecnológica con la acción pastoral.

El sacerdote argentino que se desempeñaba como secretario del dicasterio para la comunicación desde 2015, asumirá sus nuevas funciones el 1 de septiembre.

Un nombramiento que marca una nueva etapa en la trayectoria de un sacerdote que ha trabajado por conectar la cultura, el mundo de la tecnología y la misión evangelizadora de la Iglesia.

Sacerdote, teólogo e ingeniero biomédico

Nacido el 5 de marzo de 1965 en la localidad argentina de Santa Fe, Lucio Adrián Ruiz tiene una trayectoria académica y pastoral diversa. Se ordenó sacerdote el 30 de septiembre de 1990 en Santa Fe de la Vera Cruz, donde inició sus tareas pastorales como párroco y delegado de la pastoral juvenil y universitaria.

Su formación académica combina las ciencias exactas, la administración y la teología; porque tras formarse en el seminario metropolitano de Santa Fe, se graduó como analista en informática aplicada en la Universidad Nacional del Litoral.

Horizontes que amplió con un máster en administración de empresas en la Universidad Politécnica de Madrid y una Licenciatura en teología fundamental y dogmática en la Pontificia Universidad de la Santa Cruz de Roma, donde se graduó con una tesis sobre Teología de la Comunicación.

Posteriormente hizo un doctorado en ingeniería biomédica en la universidad politécnica de Madrid.

Una nueva cultura

A lo largo de once años de trabajo en el dicasterio para la comunicación, Ruiz lideró lo que puede considerarse una revolución digital en el Vaticano, esto si pensamos que su gestión fue más allá de la modernización del soporte tecnológico.  

El sacerdote propuso un nuevo modelo que se desarrolló a partir de una serie de conceptos que el tiempo convirtió en bases fundamentales de una nueva manera de hacer misión.

Fue pionero al mostrar el contexto digital como la expresión de una cultura que permea el pensamiento, las prácticas y no se restringe a la aparición de herramientas o instrumentos para comunicar.

Una cultura viva que era necesario incorporar al ejercicio misionero de la Iglesia. “Comunicar es una vocación que está más allá de la técnica”, dijo en muchas conferencias, postura que integró a la comunicación institucional que lideró, considerando el encuentro personal con Cristo como fundamento espiritual.

Misión creativa 

Así, impulsó la adaptación de los contenidos del Vaticano a diferentes formatos y características de la red en distintas partes del mundo; lo que garantizó a comunidades vulnerables o con dificultades de conectividad, acceder a los mensajes pontificios.

Una forma de concretar la misión del Dicasterio, ser una extensión de la palabra, las manos y el corazón del Papa hasta los confines del mundo. Aportes a los que se une el acompañamiento que hizo del Sínodo digital y el creciente fenómeno de los influencers. 

Realidad en la que tendió puentes entre la Iglesia y los creadores de contenido de todo el mundo.

Propuesta que deja una red de misioneros digitales que supera las 870 personas, lo que puede calificarse como un esfuerzo destacado por comprender los nuevos lenguajes y aplicar el deseo de la Iglesia que propuso Francisco; esa que debe llegar a las periferias existenciales. De hecho, dentro de las estadísticas del proceso, un tercio de los participantes en el sínodo digital no eran creyentes y muchos de ellos asistieron al jubileo efectuado en julio de 2025.

Un puente con América Latina 

Lucio Ruiz conservó a lo largo de su permanencia en el dicasterio esa mirada latinoamericana que cultivó desde el tiempo en que ejerció como secretario ejecutivo de la Oficina de sistemas del Consejo Episcopal Latinoamericano en Bogotá y coordinador Técnico de la Red Informática de la Iglesia en América Latina (RIIAL).

Experiencia continental que aplicó en la Santa Sede y luego en las fases de consulta que precedieron al sínodo o en roles diversos entre los que figuran jefe del servicio de internet en el Vaticano, presidente del Centro de Formación y Desarrollo Nuestra Señora de Guadalupe para América Latina, docente de Cebitepal, la Universidad Gregoriana y la Pontificia Universidad de la Santa Cruz. 

Además, de autor de numerosos artículos especializados en teología de la comunicación y tecnologías en la era digital.

Un sacerdote argentino con un recorrido técnico, intelectual y espiritual que ahora se unirá al equipo del Dicasterio para el servicio de la caridad, donde seguramente continuará tejiendo redes de apoyo con los más desfavorecidos; porque según comentó en algún escenario al ayudar a otros muchas veces nos estamos ayudando a nosotros mismos.

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