INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Obispos eméritos de Colombia analizan los desafíos de la inteligencia artificial y defienden la dignidad humana

Durante su encuentro anual en Bogotá, los prelados reflexionaron sobre el uso responsable de la tecnología y la continuidad de su aporte pastoral a las comunidades.

(celam.org).-En Bogotá, 18 obispos eméritos de Colombia analizaron los desafíos éticos de la inteligencia artificial y sus implicaciones para la misión evangelizadora, a la luz de la encíclica Magnífica Humanitas del Papa León XIV.

La inteligencia artificial y sus implicaciones para la dignidad humana, junto con los desafíos éticos y la misión evangelizadora, centraron la  atención del encuentro anual de los obispos, realizado en la sede de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), en Bogotá.

El boletín difundido por la oficina de prensa del episcopado colombiano destacó que la reunión fue un espacio para poner en común experiencias pastorales y reflexionar sobre las realidades que hoy interpelan a la Iglesia en el país.

La tecnología al servicio de la evangelización

¿Cómo garantizar que la tecnología esté al servicio de las personas? Esta pregunta estuvo presente en el estudio de la encíclica Magnífica Humanitas, del Papa León XIV y que orientó la reflexión de los obispos.

Para el cardenal Jiménez Carvajal, arzobispo emérito de Cartagena, los avances tecnológicos ofrecen oportunidades para acercar el mensaje cristiano a las personas, pero deben estar al servicio de la misión eclesial. «El trabajo nuestro es anunciar la Buena Noticia de Jesucristo», afirmó, al destacar la importancia de preservar aquello que distingue las relaciones humanas, como la capacidad de amar y perdonar.

Además, ofreció una reflexión sobre los desafíos éticos que trae incluir la inteligencia artificial a la enseñanza de los claustros académicos y defendió la necesidad de proteger la autonomía intelectual de los estudiantes y su capacidad para evaluar la información.

Experiencia pastoral al servicio de la Iglesia

los prelados compartieron inquietudes sobre la realidad eclesial y social colombiana y las necesidades actuales de la misión evangelizadora. La coordinación del encuentro estuvo a cargo del cardenal Jorge Enrique Jiménez Carvajal y monseñor Iván Marín López, con el respaldo de la Presidencia de la CEC y del Departamento de Animación de la Comunión y la Sinodalidad.

La reunión fortaleció los lazos de comunión entre los obispos eméritos y su interés por seguir estudiando las orientaciones de la Iglesia, compartiendo conocimientos y poniendo su experiencia al servicio de las comunidades.

Un compromiso que continúa

Aunque han concluido su responsabilidad directa en el gobierno de una diócesis, muchos obispos eméritos mantienen una participación activa en la vida de la Iglesia: acompañan procesos pastorales, orientan retiros espirituales, ofrecen conferencias y apoyan a comunidades en sus lugares de residencia.

Con 49 obispos eméritos en el país, la Iglesia colombiana promueve cada año un espacio de formación para fortalecer la fraternidad episcopal y mantener abiertos canales de diálogo que permitan compartir sus aportes al servicio de la evangelización.

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